Tú, que me haces compañía en las noches, que llenas y embriagas mi corazón de ternura, alteras mis sentidos y confortas mi alma. Desnudas mi ser y agotas mi paciencia, logrando desenfrenar mis labios, el perfume que desprendes llena la habitación de un suave aroma mientras me diluyo en tus caricias, me entrego, se desnuda mi alma bajo las sábanas, deseo decir que es a mí a quién amas, deleitas el sabor de mi piel y fundidas en deseo, acaba la noche de dos cuerpos ardientes, llega la calma y el silencio se adueña de nuevo de la habitación.
Ahora duermo mis besos, desnudo tus caricias, pauso tus manos en mi pecho y quedo sin aliento, mis dedos se graban en tus labios y lentamente caigo, humedeciendo mis labios y relentizo mis pasos al sueño mientras miro tus ojos vidriosos.
viernes, 3 de septiembre de 2010
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