miércoles, 22 de septiembre de 2010

Ya no batirá sus alas al viento, ésta hada que hoy se encuentra. Ya no es pura, perdió su magia, el amor que le ataba, todo aquello por lo que ha luchado, ya no es nada. Sus fuerzas para volar ha sido agotada, nadie la impulsa, nadie la anima, todo ha quedado en el olvido y las oscuras sombras le hacen compañía.

Ahora toca dormir un suave y largo sueño, un sueño que volverá a desaparecer con el tiempo desde que vuelva un ángel blanco y la despierte. Se vuelve mirando atrás y ya no hay flores, no hay cielo, no hay nada, aún queda por construir se dice, pero le falta materiales, necesita amor para hacer las flores, paz, para el cielo, felicidad para los campos, lágrimas para el mar y caricias para el viento.

Mientras, seguirá esperando, necesita una señal, alguien que extienda su mano y la ayuda a construir de nuevo todo aquello que aún le queda por vivir. Poco a poco se dice asi misma, esperaré y volveré hacerlo, pero ésta vez, será más grande y bonito, cambiaré colores y jugaré a vivir una aventura. Pero lo que no sabe, es que aún queda mucho por hacer para conseguirlo, deberá esperar y esperar hasta ver el rayo de sol que le ayude a nacer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario